01La lista completa de lo que pedimos
Una dirección de correo. Esa es la lista. Sin subir documentos, sin prueba de vida, sin número de teléfono, sin dirección de facturación, sin tarjeta guardada, sin inicio de sesión con redes sociales y sin una cola de revisión manual que acabe pidiendo todo eso más tarde.
02Los datos que nunca se recogen no se pueden filtrar
Todo proveedor que verifica la identidad acaba con un directorio de escaneos de pasaportes, y tarde o temprano ese directorio acaba donde no debería. La única defensa fiable es no tenerlo. Guardamos una dirección de correo, las facturas y 72 horas de metadatos de conexión para tratar los abusos.
03Un pago sin nombre asociado
Son las redes de tarjetas las que imponen el KYC a la mayoría de los proveedores. Retiramos el cobro con tarjeta en 2019, después de que un cuarto adquirente exigiera documentos de los clientes. El pago es solo en cripto — cuarenta y dos activos, Monero incluido — y la factura lleva el nombre de empresa que usted escriba.
04Sin KYC no significa sin reglas
No nos importa quién es usted; sí nos importa qué sale de nuestra red. El phishing, el spam, el C2 de botnets, el credential stuffing, los ataques salientes y el material que involucra a menores se terminan de inmediato, sin reembolso. La política de uso aceptable ocupa dos páginas y la aplicamos entera.