01Nueve direcciones en una sola instancia
Se incluye una IPv4 dedicada y se pueden añadir ocho más a 1,20 € al mes cada una, desde el prefijo propio de la región. Un /48 de IPv6 enrutado cuesta 2 €, que son muchísimas direcciones de origen para los sitios que hablan v6.
02Tráfico con techo, no con contador
El tráfico de salida tiene una cuota por plan —12 TB en Work, 40 TB en Monolith— y el de entrada no se cuenta nunca. Superada la cuota, el puerto se limita en lugar de facturarle. De esta empresa no ha salido jamás una factura por tráfico de salida.
03Diversidad de regiones a un solo precio
Los objetivos con geobloqueo exigen una dirección de origen en el país correcto. Treinta y un países, todos a la misma tarifa: una flota de crawlers puede ajustarse a sus objetivos en lugar de a su presupuesto.
04Dónde está el límite
Recoger datos públicos está bien. El credential stuffing, la fuerza bruta, el escaneo de vulnerabilidades contra terceros y cualquier cosa que equivalga a un ataque no lo está, y se termina sin reembolso. Limite el ritmo con educación y nadie le escribirá nunca.